El blog de Aigües de Barcelona

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Cuidemos el agua también en vacaciones

Durante las vacaciones, toca relajarse en la playa, en la montaña, conociendo otras culturas, descubriendo nuevas ciudades... Es bueno para todos desconectar. Y también es bueno y necesario refrescarse. Pero, allá donde vayamos o hagamos lo que hagamos, no nos podemos desentender de consumir el agua con responsabilidad.

Más calor no significa gastar más agua. Del mismo modo que hacer uso del agua fuera de casa no abre la puerta a desperdiciarla. Te alojes donde te alojes, aquí te ofrecemos una serie de consejos para hacer un buen uso del agua en verano:

1. Cierra bien los grifos:

Puede parecer una obviedad, pero no cerrar bien los grifos o tener alguno que no cierra bien puede suponer un gasto excesivo de agua.

2. Mejor ducha que baño:

Y una ducha rápida, aún mejor. Así se pueden ahorrar unos 120 litros de agua. Además, es conveniente cerrar el grifo mientras nos enjabonamos la cabeza o el cuerpo, lo que se traducirá en un ahorro de agua significativo.

3. Aprovecha el agua fría de la ducha:

Cuando se abre la ducha, hay un periodo de tiempo en el que el agua sale fría. Mientras esperamos a que se caliente, no hay que dejar que el agua se vaya por el desagüe. Deposita el agua fría en un cubo. Después la podrás aprovechar para fregar el suelo, regar las plantas o en el váter, en lugar de tirar de la cadena.

4. Utiliza la lavadora a pleno rendimiento:

Cada vez que se pone la lavadora, el consumo es de entre 60 y 90 litros de agua. Si aprovechamos al máximo su capacidad, reduciremos el número de lavados y, por tanto, el consumo de agua.

5. No uses agua para descongelar alimentos:

Es mejor descongelar los alimentos con tiempo, dejándolos en la parte fría de la nevera.

6. Riega las plantas de noche:

Para evitar la rápida evaporación del agua, lo mejor es regar las plantas cuando es de noche. Además, se evita que los rayos del sol afecten a las hojas ya que las gotas de agua pueden actuar como lupas y quemarlas.

Atención con el agua de ríos y arroyos

En esta época, es habitual hacer excursiones, senderismo y acampadas en la montaña. En estas salidas, además de llevar cantimploras en la mochila, infórmate antes de las temperaturas que se esperan y comprueba si hay fuentes con agua potable en el camino o zona de estancia.

Hay que tener presente que el hecho de que el agua procedente de la naturaleza tenga buen aspecto o parezca limpia no implica que sea apta para el consumo. Como consecuencia de la actividad agrícola, ganadera, industrial o doméstica, las aguas subterráneas y superficiales pueden estar expuestas a algunas sustancias químicas o numerosos agentes biológicos —desde microorganismos hasta huevos de parásitos—, que las pueden hacer perjudiciales y tener repercusiones sobre la salud. Recuerda que, antes de que llegue a los grifos de nuestros hogares, el agua natural se trata para hacerla apta para el consumo humano y se le da garantía sanitaria.

Para evitar riesgos para la salud, la Agencia de Salud Pública de Catalunya (ASPCAT) nos aconseja seguir las siguientes recomendaciones:

  • No beber agua de los ríos, arroyos, lagunas o balsas.
  • No beber de ninguna fuente natural cuya procedencia se desconozca y de cuya aptitud sanitaria no se tenga constancia.
  • Utilizar agua apta para lavar frutas y verduras y para lavarse los dientes.
  •  En caso de no tener acceso a agua potable o agua embotellada, desinfectar el agua con una lejía apta para la desinfección de agua de bebida, u otro desinfectante autorizado para este uso, siguiendo siempre las instrucciones que figuran en el etiqueta del producto.