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La celebración del Día Internacional contra el Cambio Climático, este 24 de octubre de 2026, una jornada impulsada por las Naciones Unidas, nos recuerda la urgencia de actuar ante el mayor desafío ambiental de nuestra época.
El año 2026 ha sido testigo directo de esta aceleración climática: un verano castigado por incendios forestales y olas de calor intensas ha ido seguido, más recientemente, de episodios de lluvias torrenciales e inundaciones, situaciones que ponen a prueba la capacidad de resiliencia del territorio metropolitano. En este escenario, Aigües de Barcelona trabaja con una mirada integral. La compañía impulsa medidas para descarbonizar su actividad y la cadena de valor, aprovechar mejor los recursos y reforzar la resiliencia del sistema ante la escasez de agua y los fenómenos meteorológicos extremos.
Un nuevo paradigma en la descarbonización: más allá del CO₂ Este año 2026, Aigües de Barcelona ha hecho público su Plan de Descarbonización para el periodo 2026-2030, que actúa como la hoja de ruta central para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Este plan se fundamenta en objetivos basados en la ciencia, validados formalmente por la iniciativa Science Based Targets (SBTi) en 2024, y en un modelo de gobernanza interna multinivel diseñado para asegurar el seguimiento riguroso y la consecución de las metas establecidas en todos los niveles de la organización. La descarbonización operativa de la compañía aborda las emisiones propias mediante actuaciones directas, como el impulso de la movilidad sostenible a través del uso de vehículos de cero emisiones y una gestión avanzada de las emisiones fugitivas de otros gases de efecto invernadero distintos del CO₂. La compañía ha puesto el foco en el metano (CH₄) y el óxido nitroso (N₂O), dos gases que tienen un potencial de calentamiento global 27 y 273 veces superior al del CO₂, respectivamente.
Durante 2026, se han impulsado actuaciones para valorizar los residuos y transformarlos en biogás, con el objetivo de incrementar la autosuficiencia de las plantas depuradoras. En cuanto al N₂O, destaca el desarrollo en la depuradora de Vallvidrera de un modelo de control inteligente integrado en la operativa de la planta para mitigar estas emisiones. Este modelo se está evaluando para replicarlo en el futuro al resto de las instalaciones. En el ámbito de la cadena de valor, la compañía impulsa la descarbonización indirecta mediante el Hub de Acción Climática, activo desde 2021 para dinamizar el ecosistema de proveedores, y la inclusión de criterios de sostenibilidad en las licitaciones. Entre los hitos alcanzados en 2026, destaca que el 98% del CO₂ líquido adquirido para el tratamiento del agua en las estaciones potabilizadoras es de origen biogénico renovable. Asimismo, el análisis de las emisiones derivadas de las obras ha permitido identificar los materiales con mayor impacto, como el hormigón y el acero, e incorporar cláusulas ambientales específicas para reducir su huella en futuras actuaciones.
La reducción sistemática de las emisiones de los procesos operativos enlaza directamente con la necesidad de transformar la gestión de los residuos de tratamiento y permite dar el paso definitivo hacia la valorización dentro de un modelo de economía circular.
Economía circular y soberanía energética: de depuradoras a ecofactorías La transición del modelo lineal tradicional a un enfoque circular constituye un eje estructural de la estrategia de la compañía. Mediante la reutilización, la reducción de residuos y la valorización sistemática de subproductos, las depuradoras se transforman en ecofactorías capaces de generar recursos e impulsar la soberanía energética del territorio metropolitano.
Un ejemplo de esta gestión circular se logró en 2025 con la valorización plena de las más de 230.000 toneladas de lodos generadas en las depuradoras gestionadas por Aigües de Barcelona. Estos recursos se canalizaron principalmente hacia el compostaje (70%) y el uso agrícola y de jardinería (28%). La fracción restante se trató mediante digestión anaerobia externa —un proceso en el que los microorganismos descomponen la materia orgánica en ausencia de oxígeno para generar biogás— y secado térmico. Estas prácticas permitieron evitar la emisión de más de 13.500 toneladas de CO₂ a la atmósfera. Además, en el caso de las arenas de depuración —el segundo residuo en volumen—, se ha superado el 70% de valorización, y la fracción inorgánica se ha transformado en áridos aprovechables.
Para consolidar este modelo, la compañía despliega actuaciones de infraestructura clave, como la plataforma de lodos de la depuradora del Baix Llobregat, una nueva instalación de recepción y rehidratación cuyas obras ya han finalizado. A partir de 2027, la plataforma tratará más de 40.000 toneladas de lodos al año procedentes de la depuradora del Besòs, lo que permitirá incrementar en un 50% la producción de biogás en la planta del Baix Llobregat. En Montcada i Reixac, se está construyendo un sistema de digestión anaerobia que podrá producir hasta 3,2 millones de m³ de biogás. Esta instalación reducirá el volumen de lodos a gestionar y dotará a la planta de un 60% de autosuficiencia energética, lo que evitará la emisión de más de 7.600 toneladas de CO₂.
A este modelo se suma la energía solar. A principios de 2026 se puso en marcha la instalación fotovoltaica de la depuradora de Gavà-Viladecans. Además, Aigües de Barcelona ha obtenido la adjudicación de cuatro subvenciones solicitadas en la segunda convocatoria de ayudas competitivas del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE), en el marco del Programa de Incentivos de Proyectos Innovadores de Energías Renovables, Almacenamiento y Sistemas Térmicos Renovables, financiado por la Unión Europea a través de los fondos NextGenerationEU.
Estas ayudas contribuirán a impulsar cuatro proyectos fotovoltaicos con almacenamiento en las depuradoras del Baix Llobregat, el Besòs, Montcada y Sant Feliu, que sumarán casi 5 MWp de potencia y producirán más de 7,2 GWh anuales. Con estas instalaciones y las actuaciones de producción de biogás, la compañía prevé alcanzar un 73% de autosuficiencia energética en 2030.
Infraestructuras de adaptación: diversificación de recursos e independencia hídrica
Aigües de Barcelona está ejecutando diversas actuaciones, incluidas en el plan de sequía del Gobierno catalán, destinadas a aprovechar todos los recursos hídricos disponibles y aumentar la resiliencia de las infraestructuras del ciclo integral del agua. En coordinación con la administración, la compañía impulsa la transformación de la cuenca del río Besòs para optimizar el aprovechamiento de sus recursos. En este sentido, la compañía está ultimando las obras de ampliación de la planta potabilizadora del Besòs, con el objetivo de incrementar la producción de agua potable hasta alcanzar una capacidad de tratamiento de 1.000 l/s. Estas actuaciones constituyen la primera fase de un plan para desvincular el abastecimiento metropolitano del régimen de lluvias, mediante la incorporación del agua regenerada como recurso estratégico.
Protección e integración de la biodiversidad local: la naturaleza como aliada estratégica La conservación de la biodiversidad se ha consolidado como un pilar transversal y central en la gestión del agua. Más allá de responder a un compromiso corporativo de responsabilidad ambiental, la preservación de los ecosistemas se entiende como una aplicación directa de Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN) a la propia ingeniería y resiliencia operativa de las instalaciones. Durante 2026, la compañía ha desplegado su Plan de Biodiversidad, que establece un marco de actuación común para proteger los entornos naturales en los que opera. El plan promueve el uso de plantas autóctonas, la lucha contra las especies invasoras, la creación de refugios para la fauna y la integración de criterios de biodiversidad en el diseño de nuevas instalaciones.
Un firme compromiso con el futuro metropolitano Afrontar el cambio climático exige avanzar en muchos frentes a la vez. Descarbonizar, reutilizar, generar energía renovable y proteger el agua y la naturaleza forman parte de una misma respuesta. Con estas actuaciones, Aigües de Barcelona se consolida como un agente de transformación indispensable para liderar la transición ecológica en el entorno metropolitano.