El blog d'Aigües de Barcelona

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Reducimos nuestra huella hídrica

Últimamente, hay un concepto que oímos con frecuencia: la huella hídrica. Pero, ¿sabemos realmente qué significa? ¿Quieres saber cómo reducirla? Te damos las principales claves en este post.

El agua es renovable. De hecho, hay ahora la misma cantidad de agua en el planeta que cuando existían los dinosaurios. De toda el agua que hay en la Tierra, sólo el 3% es dulce. De esta, sólo el 1% es fácilmente disponible para usos humanos. Es evidente que hay que cuidar este 1% disponible...

A escala global, en los últimos cincuenta años, la extracción de agua del subsuelo se ha triplicado. Ejercemos más presión sobre los recursos hídricos que nunca, en buena parte porque ahora somos más gente viviendo en el planeta. Y seguimos creciendo... Según el informe de población de Naciones Unidas, en 2050 podríamos ser 9.000 M de personas en el mundo, un factor que será determinante en la demanda futura de agua. Para alimentar a esta población, la producción de alimentos deberá crecer un 70% en conjunto.

La huella hídrica es un indicador para evaluar el uso de agua dulce en el ciclo de vida de un producto o servicio. Lo introdujo en 2002 el profesor de la University of Twente (Países Bajos) y de UNESCO-IHE, Arjen Hoekstra (muerto a los 52 años en noviembre pasado). En el año 2014 ya disponía de su norma ISO 14044. Su cálculo es complicado, pero de forma sencilla, podemos decir que la huella hídrica es la suma del agua de lluvia (huella verde) y el agua procedente de ríos, lagos o acuíferos (huella azul) utilizadas para producir un producto y la resultante agua contaminada en el proceso (huella gris).

Poder calcular este gasto en agua es fundamental, ya que permite saber cuánta agua se usa actualmente. De este modo, podemos valorarla mejor, los gobiernos pueden establecer medidas legales de ahorro y uso, y empresas y ciudadanía, contribuir con sus acciones y decisiones a reducirla.

Tu huella hídrica

De hecho, ¿te has parado a pensar alguna vez cuál es tu huella hídrica? ¿Has pensado en cuánta agua se necesita para sostener tu nivel de vida y consumo? Te sorprenderías, es una suma enorme de agua invisible, más allá de la que usas para cuestiones de higiene y consumo personal. Diariamente, contribuimos al consumo de grandes cantidades de agua con decisiones como la compra de productos, ropa, alimentos, los medios de transporte que utilizamos.  

Todo lo que comemos o bebemos requiere agua. De hecho, el 92% del agua que se consume diariamente es para producir alimentos. Unas veces, el agua forma parte del producto mismo mientras que, otras veces, ha sido necesaria en el proceso de fabricación, ya que la industria la utiliza en la mayoría de procesos (refrigeración, disolución de materias, limpieza, etc. ). El papel, los plásticos, la ropa, los coches y la inmensa mayoría de objetos que nos rodean son consumidores de agua.

Tu huella hídrica es la suma de todo. Según la UNESCO-IHE, la huella hídrica media de una persona en España es de 6.700 litros por día, y la mayor parte está relacionada con el consumo de carne, lácteos, cereales y aceites.

Según la organización Water Footprint Network, se calcula que se necesitan 109 litros de agua para una copa de vino de 125 ml; 560 litros para producir un kilo de naranjas o 4.325 litros para un kilo de carne de pollo. Puedes ver aquí qué productos tienen una mayor huella hídrica.

En Aigües de Barcelona estamos comprometidos en la reducción de nuestra huella hídrica. Lo hacemos trabajando por la eficiencia de la red de distribución y reduciendo las fugas. También destinamos muchos recursos a la concienciación ciudadana para que todo el mundo haga unos consumos responsables. Como ponemos en valor la calidad del agua, también estamos comprometidos en la protección de las masas de agua. Estamos convencidos de que hay que avanzar en la economía circular y la gestión global del agua. Entre todos, es posible reducir nuestra huella hídrica. ¡Vamos!